La Habana, 12-M, 2 pm.

Letrero del 15-M en España

El sábado pude completar los regalos del Día de las Madres. La calle repleta de gente ansiosa queriendo multiplicar su dinerito al estilo de Jesús. Mientras los objetos caros permanecían morosos en los anaqueles, la colonia barata, los jaboncitos, las flores plásticas, los abanicos y las tarjetas de felicitación se agotaban temprano. Un poco “cayucos”, mis regalos recuerdan la época de los “convoyados” del Mincin; lo mejor fue encontrar papel de regalos de papel, no ese de brillo plateado tan bonito, pero tan poco dócil.

Con mis vistosos rollos de papel en la mano, llegué tarde (2.30) a la convocatoria de Observatorio Crítico en Carlos III y Belascoaín. Con el vívido recuerdo de haber visto nacer el movimiento de Indignados en España, crucé la avenida en dirección al parque de la citación; además de los cinco policías uniformados a los que le pasé por el lado, vi numerosos grupos de civil diseminados por la explanada, pero ninguna reunión. En la esquina de San Carlos (primera noticia que esa calle se llama así, es la paralela a Belascoaín), otro grupo donde reconocí caras del día del concierto de Los Aldeanos en el cine Acapulco. Caras a las que no les gusta ni el hip-hop, ni las marchas con gladiolos, ni siquiera les gustó esta convocatoria en contra de todos los capitalismos.

En la entrada de la escuela primaria allí mismo, dos jóvenes me permitieron comprobar que la nueva hornada de la policía política ha roto con la camisita de cuadros y se viste con el mismo mal gusto de los jineteros. Una mujer en la puerta de la escuela rezongaba con un anciano CVP que la policía le había cogido el local pal trajín. Todo esto sin ver una cara conocida. Por suerte me encontré con Anddy Sierra, desconcertado como yo, y para abreviar, nos dirigimos a los compañeros a los que no les gusta el hip hop para indagar por la estatua de Karl Marx. Señalaron al centro del parque, yo seguía sin ver estatua ninguna, así que ya en el parque, me dirigí a otro grupo de los mismos compañeros. Uno de ellos me señaló un bajorrelieve muy discreto en un muro largo que con mi mala vista había creído un escudo, sin un alma cerca al resol de la hora. Al mismo compañero le pregunté por la actividad citada allí, y haciendo un gesto displicente con la mano me dijo: –¡Ah!, pero eso se acabó hace rato. –¿Tan cortica?– repuse incrédula. –Sí, cantaron La Internacional, dijeron una palabras y ya.

Como estaba cerca, decidí tomarle el café a Miriam Celaya, la llamé desde los bajos de su edificio para que me abriera la puerta, pero ¡oh sorpresa!, Miriam y Eugenio Leal fueron “relocalizados” en el municipio Playa por los compañeros a los que tampoco les gustan las marchas con gladiolos, justo cuando se dirigían hacia la convocatoria del Observatorio Crítico.

A juzgar por el despliegue, hubo más policía que solidarios con el M-15. La izquierda se monitorea dentro del enfrentamiento a los grupúsculos como uno más. ¡Quién iba a decir que La Internacional sería subversiva…!

Y hablando como los locos… ¿Cuánto le cuesta al pobre Liborio un operativo así?

Muela bizca

Ya llegó el calor.  Hasta ahora disfrutábamos de una temperatura un poco alta por el día y fresca de noche, pero hace dos días ya tuve que encender el ventilador para dormir.  Sin embargo no voy a hablar del clima, lo referí de pasada pues ayer me pasé el día en la calle.  Estuve en el dentista porque antes de ayer, comiendo pan, mordí una piedra y algo en mi boca que no fue la piedra hizo ¡crac!   No crean que el responsable fue un pancito de a medio de esos que venden por la libreta, no.  Un pan de diez pesos que traía no solo la para mí sino otra piedra más.  –En otra parte haces una demanda que comes pan gratis el resto de tu vida— me decía mi marido.  Pero en  esta parte queda ir a estomatología del policlínico donde la atención es gratuita.
Me pusieron una cura luego de torturarme un poco con la máquina infernal de los dentistas y debo regresar la semana que viene para restaurar la muela averiada.  Nada mal estuvo el tiempo de espera y la atención, para los que dicen que siempre hablo de cosas malas.  Como había destinado la mañana entera a la muela y a las nueve ya estaba en la calle con mi sabor a clavo en la boca, fui al Banco a cobrar –a tratar de cobrar—una transferencia.  Aquí ya no hubo rapidez, pero hubo una espera confortable y refrigerada.  Al llegar mi turno, una empleada amabilísima tecleó mis datos en su computadora, y en eso, ¡pum! Un transformador explota y se va la luz.  Fue algo instantáneo, pero “el sistema se cayó y hay que esperar un momento” (se refería a la intranet de la banca nacional).  En esa espera, un ciudadano indignado entra en la filial bancaria.  Estaba haciendo una extracción en el cajero automático del vestíbulo cuando se fue la luz.  Al regreso del breve apagón, se vio con la cantidad que había solicitado descontada de su saldo, pero sin el dinero en la mano.  Detuvieron la cola del cajero, que no era pequeña, para hacer un arqueo y, caso de que el ciudadano indignado no mintiera, entregarle su dinero.  Mi transferencia no apareció, la empleada amabilísima me dio una tarjeta con teléfonos para averiguar cuándo aparezca, y dejé a un ciudadano indignado y a un grupo considerable de frustrados esperando por el arqueo del cajero automático.
Otros sistemas se caen, pero el que tiene que caerse, nada.

Alzheimer

No se engañen por la brevedad de mis textos: yo hablo muchísimo. Y me sucede que en medio de un argumento, me quedo en blanco sin encontrar la palabra siguiente, sabiendo que está en mi disco duro, sabiendo cuál es, pero como en un cortocircuito entre el cerebro y la voz, no doy con ella. Vienen las similares, las parecidas, y tomo prestado un sinónimo. La exacta permanece inaccesible y familiar a la vez. Ni siquiera tiene que ser una palabra difícil o rara. En esos momentos me da por pensar en el Alzheimer –ningún viejo en mi familia ha padecido al alemán o a su prima hermana la demencia senil— pero siempre hay una primera vez.
Le tengo horror a esa neblina que me dejaría sin recuerdos, sin palabras, sin afectos; tengo horror de mí misma, beatífica y alelada, meciéndome en un sillón.
Escribo como exorcismo. Para conjurar el peligro, ¿O quizás estoy en el sillón mientras imagino que escribo unas palabras para espantar el Alzheimer?

Desfile

El Primero de mayo es una fecha de empoderamiento de los trabajadores. Ese día desfilan demandando la mejora en sus condiciones laborales, un aumento del salario o una legislación laboral más justa. En Cuba, donde los trabajadores están siendo sometidos al “redimensionamiento”, donde la incertidumbre acerca de su destino laboral, y la certidumbre de la insuficiencia salarial constituyen las preocupaciones fundamentales, el primero de mayo se celebra con desfiles masivos en todas las provincias.  Abundarán los carteles en apoyo a la revolución (léase gobierno) pero no habrá ni un solo cartel demandando el aumento salarial,  la desaparición de la doble moneda, o la transparencia del sistema de despidos.

Este país es tan surreal, que los recién sindicados trabajadores por cuenta propia, desfilarán masivamente. Un colectivo cuya mayor peocupación debería estar por la demanda de un trato no discriminatorio, la flexibilización de los trámites burocráticos para acceder a una licencia de trabajo, la ampliación del espectro de actividades permitidas y unos impuestos menos graves.

La burocracia sindical asigna la cantidad de asistentes por provincias, así, hace dos semanas ya se anunciaba con precisión cuántos trabajadores participarían en cada uno de los desfiles.

Luego de esa “espontánea” manifestación, veremos en las noticias cómo el movimiento de indignados realiza sus protestas; cómo en otra parte desfilarán los trabajadores bajo un fuerte despliegue policial y puede que hasta veamos represión en alguna esquina del mundo. No creo que se puedan encontrar similitudes.

 

Abriendo la brecha

(Publicado en Penúltimos Dias el 22 de abril a propósito del trabajo que se enlaza)

La brecha existe; pero también existía en la RDA el día anterior a la caída del muro, y en Rumania, justo cuando se comenzó a abuchear a Ceaucescu, y en la URSS y el resto de los países del desaparecido socialismo europeo salvo quizás, Polonia.  Esto me permite ser un poco más optimista respecto al momento de cerrar la brecha.  La ética del día después me apasiona, precisamente por algo que Dagoberto Valdés ha llamado el daño antropológico.  No es casual que los enemigos del gobierno siempre hayan sido rebajados de la condición humana, una estrategia  dirigida a depreciar a ese individuo ante la masa: es fácil aplastar a un gusano, eliminar la escoria; en tantos años de discurso nacionalista ramplón, el anexionismo es el anticristo y la palabra mercenario tiene evocaciones económicas que pretenden demostrar lucro a expensas de las dificultades del país.

Las posiciones frente a un cambio radical son muchas, un comentarista señalaba acertadamente que muchos muy bien informados no moverán una pestaña por propiciar el cambio o solidarizarse con los opositores. También veo una paradoja, porque se hablaba de que los que mejor viven no apostarían por el cambio.  Dentro de ese pequeño segmento de la población que se ha enriquecido, los hay que no solo viven según los estándares capitalistas, sino que quieren más capitalismo del que pueden encontrar en la Cuba actual.  No se implicarán en el cambio sino cuando sea seguro, pero no se opondrían a él.

A la brecha moral se une otra: ¿cuál es el programa de la disidencia?  Señalar la disfuncionalidad aberrante del gobierno resulta mucho más sencillo que elaborar una propuesta para superar el momento actual.  Partidos, grupos, tendencias, en los que todos quieren la unidad, –pero la unidad en torno a sí— repitiendo el esquema político de lo que pretenden combatir.  Converso o leo desprejuiciadamente a opositores de variadas tendencias.  Llegado el momento, mi voto no sería por ellos, pero ahora son  fellow travels a los que no atacaría en público, haciéndole el trabajo a la policía política. Si yo, que estoy un paso más allá de la inconformidad, no me siento representada, ¿qué puede esperarse de quienes ignoran y/o esperan?

Es difícil saber lo qué piensa el cubano llano.  Los que se interesan por estar informados rastrean la información.  A  la mayoría, no les interesa, pero no pueden eludirla: cambiando el dial para escuchar su programa favorito, esperando por la pelota o la telenovela, hojeando la Bohemia para llegar al crucigrama, en las vallas publicitarias, desde un afiche en la  farmacia o una gigantografía en la chópin…   Así, tuve la experiencia con dos personas situadas entre los descontentos que no se atreven a hacer nada, de convencerlas de que la esencia de las Damas de Blanco no es caminar por dinero.  Sus argumentos remitían acríticamente a lo visto u oído en los medios de difusión cubanos. ¿Esos que bailan y gritan frente a casa de Laura Pollán son malos? Son estudiantes universitarios, muchos se consideran haciendo algo correcto y sin duda se tienen por buenas personas.  Daño antropológico, porque si no te lo enseñan en la casa o tienes la influencia de una institución religiosa o fraternal, difícilmente en los centros estudiantiles los muchachos de hoy encuentren una brújula ética.  También tuve una experiencia tremenda con un compañero de mi hijo, joven e inteligente, que expresó no tener reparos en participar en un mítin de repudio.

La brecha que señalas en provecho del gobierno, transcurre dentro de esa inmanencia llamada tiempo, contra la que nada pueden hacer nuestros ancianos gobernantes.  Y si señalaba la heterogeneidad dentro de la disidencia; entre secretos y susurros también –y grande—debe ser  “la unidad en torno a mí” de funcionarios-militares del gobierno.  Otra cosa será si es a favor o en contra de la democracia.

Reuniones

Póster del evento tomado de internet

Póster del evento tomado de internet

A nadie le parecería serio un congreso internacional sobre los peligros de una alimentación mal balanceada o una convención de gourmets si la sede fuera Zimbabwe. Los problemas de uno de los países más pobres del mundo estarían en las antípodas del hipotético cónclave.

Menos dramático, aunque igualmente contradictorio, es el XII Congreso Internacional de Información, Info 2012, recién celebrado en el Palacio de las Convenciones en la Habana que reunió delegados de una veintena de países.

Sobre en congreso, los medios informativos cubanos reseñaron los Talleres de publicaciones científicas, calidad editorial y visibilidad de la ciencia; el de alfabetización informacional y la importancia de la informática en la bibliotecología. Quién y cómo se trataron temas como el acceso abierto a la información, la cultura informacional en la Sociedad del Conocimiento, las tecnologías de información y de comunicación en la sociedad del conocimiento; eso quedó entre los participantes al foro, y quizás entre los que puedan acceder a la Memoria del evento, porque la prensa cubana no sabe o no puede hablar sobre temas que remiten inmediatamente a la distancia que existe entre cualquier sociedad donde la información se privilegia como un derecho y el sesgo y la falta de información que existe en Cuba.

En fecha coincidente con la clausura del congreso de La Habana, la Sociedad Interamericana de Prensa se reunió en Cádiz este fin de semana. Y aunque la seguridad del periodista en Honduras, Colombia o México se haya privilegiado en las discusiones, el tema Cuba, brilló. Brilló por su ausencia una delegación cubana, una vez más, desde hace medio siglo, y aunque la organización de periodistas se ha hecho cada vez más democrática, la prensa oficial cubana es reaccionaria. Hablar de una representación de la prensa independiente sería ciencia ficción. Esa ausencia de Cuba la hace centro de los debates sobre la libertad de prensa y el derecho de todo ciudadano a ser objetivamente informado.

¡Ah!, se me olvidaba. Los cónclaves casi siempre suelen hacer una declaración final, ¿No se caía de la mata que en el XII Congreso Internacional de Información, Info 2012, la delegación cubana pidiera una clarificación por la ausencia del cable de fibra óptica procedente de Venezuela?


Llover sobre mojado

La información en Cuba no tiene remedio. Para que tengan una idea, de Siria se habla de los mercenarios armados provenientes de Turquía, pero jamás se ha dicho nada sobre la represión del gobierno de El-Assad. Llama la atención que ETA nunca haya sido etiquetada como organización terrorista, se refieren a ella como “la organización separatista vasca”. Por mi prensa, los cubanos jamás se enterarán del vínculo de la guerrilla colombiana con el narcotráfico; en cambio, dan titulares al aumento del precio de los alimentos en Chile en un ¡8%! Es como decía un amigo, el guanajo diciéndole cabecipelada al aura tiñosa, porque aquí, uno que no era economista, pero que decidía sobre el tema, determinó que la venta de los productos en moneda libremente convertible fuera gravada en un 240%, sí, no hay errata. A ese dirigente lo defenestraron por pretender libar las mieles del poder, pero el 240 permanece, aunque de vez en cuando nos encontremos sorpresas, como cuando subieron el litro de aceite vegetal de 1.90 a 2.40. Este tema es un emparedado en el que los invito a añadir otros peculiares enfoques de la noticia en Cuba. Los invito también a hacer una reflexión de cómo ese peculiar enfoque condiciona la forma de pensar de aquellos que no tienen alternativas de información.

Nunca se producen protestas, ni siquiera esos periodistas, tan atentos a los males del mundo, esbozan una denuncia, qué digo una denuncia, una leve crítica; no espolean su capacidad investigativa y deciden pedir una entrevista a los funcionarios responsables. Me acuerdo cuando a Bush le tiraron un zapato y la escena fue repetida en todos los informativos nacionales y provinciales; pero la mayoría del país desconoce que un cubano tuvo su segundo de libertad frente al mundo durante la vista del Papa. Y con esos truenos todavía hay quien cree que los periodistas independientes tienen que ser pagados por el Imperio. Si es que la información muchas veces permanece virgen en los temas que más interesan a la ciudadanía. Hacer una prensa mejor es un tema como el de los Congresos del Partido: nunca se han cumplido sus acuerdos.

Empecé diciendo que lo de la información no tiene remedio. Pero  sí tiene.

Ingeniería e ingenio

foto tomada del sitio de internet

 

Las presas son buenas para la contención mientras mantienen íntegra la cortina. Cuando algún fragmento se cuartea, primero de forma imperceptible, luego inconteniblemente, el agua escapa y se extiende libre. Así ha pasado con la iniciativa privada cubana, vean como ejemplo al portal Cubisima.com, que ha abierto un local en la esquina de San Lázaro y Basarrate, Vedado, La Habana donde pueden publicarse clasificados o buscar anuncios de permutas, ventas, alquileres y ofertas varias.

 

Allí, por un precio razonable en moneda nacional, se puede insertar un anuncio en la página de Cubísima sin necesidad de acceso a internet, y puede, también por un precio módico, llevarse un impreso con los clasificados de su interés. Algunos recordarán Opina, un tabloide mensual que podría haberse seguido haciendo con el aporte de los anuncios.

 

Infanta y Basarrate. No hay pérdida. Es la casa amarilla y verde a 100 metros de la Universidad de la Habana.

 

 

 

Días de perro

Los amantes de los animales no estamos preparados para la consulta de la Clínica Veterinaria.  He tenido que ir todos los días desde el jueves pasado que a mi perra la atacó una pitbull y la ha dejado, pobrecita, llena de costurones que hay que curarle diariamente para evitar la infección, y tiene que inyectarse el antibiótico de tercera generación que conseguí por mi cuenta, porque el veterinario me llamó aparte y me aseguró que con la penicilina no resolvería.  Tari ya está fuera de peligro de muerte, pero el peligro de infección no ha desaparecido.  Esa ha sido la razón de mi silencio de estos días.

La consulta es un lugar sucio y horrible donde he tenido que estar espantando pulgas y hasta una garrapata trepadora.  En contraste, los veterinarios y técnicos hacen una labor estoica, sin condiciones, sin los medicamentos adecuados, con la consulta siempre atestada, por salvar a las mascotas que llegan, generalmente, en situación extrema.  He visto desde un vistoso collie llegar en un vistoso auto dentro de un vistoso canil, hasta el humilde sato de un viejito jubilado en una jaba, y he visto a esos especialistas trabajar con igual interés en cada caso.  Si yo no estuviera tan “choqueada” hubiera sacado fotos muy simpáticas o tremendas, según el caso, de animales y dueños.

El lunes deben retirarle los puntos a Tari; luego de eso, espero alejarme de ese lugar con una mezcla de agradecimiento y asco.

¿Político o patriota?


El discurso oficial ha “educado” al ciudadano en el carácter patológico del pensamiento independiente, en especial el ideológico.  Durante medio siglo los cubanos hemos recibido sobre el tema un mensaje excluyente, lleno de lugares comunes, generalizaciones y situaciones fuera de contexto, además de una maltratada enseñanza de la Historia. Parece más saludable (recuerden que hablé de patología) evitar el contacto con influencias perniciosas.  Los espacios de la alteridad son abiertos, pero nimbados de malevolencia; en cambio los espacios oficiales tienen listas, solapines, derecho de admisión.
Cómo podemos revertir el daño social que se percibe en cualquier foro interactivo (pongo este ejemplo por ser el espacio en que las personas se manifiestan con mayor libertad en todos los sentidos, lo que no sucede en espacios reales.) al leer comentarios cargados de intransigencia ante una expresión que no “machea” con determinada manera de pensar?  Extremos y odiosos en Cubadebate, pero en otros sitios de signo contrario también.  ¿Por qué nuestra reacción primaria es gritar, manotear, descalificar, insultarnos?
Las leyes biológicas traerán la renovación del gobierno; y aquí siempre habrá un comentarista que pedirá cuentas.  Esas cuentas, creo que las sacará la historia, no la justicia, y es bueno que así sea, para cortar la espiral de odio y resentimiento que nos han inculcado.  Cuando eso suceda, necesitaremos la cultura del diálogo, donde las partes determinen quiénes serán sus voces; porque hay también una tendencia desde el poder de escoger  a sus potenciales dialogantes.  Despenalizar la discrepancia adquiere carácter de urgencia y es un llamado para todo el que prefiera ser recordado como patriota antes que como político.
Postdata: Tenía un archivo sobre la visita del Papa; informaciones que reuní de todo signo para hacer un trabajo.  Decidí borrarlo. (el archivo, el trabajo no llegué a comenzarlo.)