LML en LJC (30)

Para Osmani a propósito de Los Brutos

Pocas veces me ha parecido tan desacertado un artículo de la autoría de uno de los titulares del blog como este.

A partir del reciente ingreso en una iglesia –y de la “invitación a abandonar el templo”, acoto yo– de un grupo de disidentes, te haces eco del rechazo de un amigo ante el hecho. Eso no está mal, expresar opiniones es lo que hace falta, y ese grupo de personas debe haber estado consciente de que su acción atraería aprobación y desaprobación. Pero ahí mismo te lanzas en un plural indefinido a hacer la afirmación de que no tienen credibilidad dentro del pueblo. A lo mejor me he perdido de algo, ¿Acaso la prensa además de publicar la nota de la Iglesia, publicó las demandas del grupo?, ¿En algún momento tuvo algún individuo o grupo opositor la oportunidad de divulgar sus propósitos hacia el interior de Cuba? La inmensa mayoría de los cubanos conoce a estos y a todos los opositores por la traducción “libre” que de ellos han hecho los medios de difusión… en manos del gobierno.

No puedo afirmar que la disidencia sea sincera, como tampoco tú puedes afirmarlo de los que apoyan al gobierno. Es como cualquier conglomerado social. Eres joven y estás graduado en la universidad, ¿Sólo crees en lo que dice la prensa nacional y si esta prensa no lo menciona, no existe?, ¿No te resulta curioso que según esa misma fuente, no hay ni un solo opositor honorable?

Tu lectura me confirma el daño antropológico que más de cincuenta años de totalitarismo nos ha hecho como ciudadanos. En cualquier parte hay gobierno y oposición, los ciudadanos simpatizan a uno u otro lado, o miran hacia otra parte, pero sólo en sociedades totalitarias se observa la polarización de hacerlos enemigos.

Señalas cosas con las que puedo estar de acuerdo, pero el trabajo en general, va en dirección contraria a mí, que no quiero azuzar el odio ni el desprecio, sólo porque alguien piense diferente. Incumples con la ética del blog al agredir verbalmente, ¿O es que acaso con escribir que no utilizas el término Bruto despectivamente, la impresión de todo lo contrario desaparece?

(Nota : ¿Eso de que en la mayoría de las casas cubanas hay un dvd era un chiste?)

 

 

Un mensaje al modo de Raudel

Tuve la oportunidad de conocer personalmente a Raudel de Eskuadrón Patriota en aquel histórico concierto con Los Aldeanos y otros importantes artistas de la escena hip hop en el cine Acapulco. La fuerza de Raudel emana de su dulzura, sus textos son uppercuts a la conciencia ciudadana. Me transmite una energía extraordinaria cuando me dedica una gran sonrisa y pide bendiciones por esta descreída. Luego de tiempo sin vernos, nos encontramos el sábado en Estado de Sats, donde ofreció un mini avance del disco que acaba de grabar. Uno de esos textos, desencadenó en mí una emoción tan fuerte que de sólo recordarlo me hace escribir a través de las lágrimas. Un texto dedicado a su madre que vive en el sobresalto. Porque su hijo es negro, porque su hijo es contestatario, porque su hijo vive en una pequeña ciudad que es su infierno local, porque su hijo hace rap. Todo mezclado. Es muy difícil quedar ajeno después de escuchar a este hombre visceralmente sincero. Casi todos allí lo conocían, al menos por su video Decadencia que pasa de mano en mano hace casi tres años ya, no era yo la única emocionada como luego pude ver. Fue hermoso oírle contar con sencillez, mientras trataban de arreglar el audio que nunca se arregló, cómo fue su andadura hasta ser el que es hoy.

Si no viviéramos en un país donde mucha gente tiene miedo, un texto como Madre no tendría razón de ser. Las preocupaciones de una madre serían otras. Siempre las madres en cualquier parte tendremos razones para andar preocupadas. Pero que no sea por tener un hijo rapero. Por tener un hijo negro. Por tener un hijo contestatario.

Un mensaje al modo de Raudel, hoy que el Papa oficiará bajo el Martí tutelar: que nadie nos enemiste, que nadie nos compulse a un resentimiento fratricida. Bendiciones, hermanos; Bendiciones.

Antiecológico

La conversación de nueve horas con los intelectuales y la decisión de editar en libro dicho encuentro, en el que uno de los temas fue el medio ambiente y su preservación, paradójicamente ha tenido funestas consecuencias para el planeta. Y es que Fidel Castro no puede sustraerse a la fatalidad de ser y tener la mentalidad de un hombre del siglo pasado. Con la idea de lograr mayor alcance para su cruzada (Nuestro deber es luchar), mandó a publicar en tiempo record, el libro que se ha venido presentando en más de una decena de países, lo que hace suponer una significativa cantidad de ejemplares y hasta la traducción al inglés.

Es inevitable preguntarse, aún cuando se abordaron temas interesantes en la referida reunión, qué hace nuestro país publicando en amplio perfil este libro sobre los males del mundo, cuando los males inmediatos, aconsejan la sobriedad económica, donde con el sencillo procedimiento de una página web se cumpliría de forma rápida, eficiente –e interactiva– el objetivo del libro, y se pondría al alcance de muchas más personas en el mundo su contenido: pero es que una mentalidad acostumbrada a no tener obstáculo para sus deseos como la de Fidel, muy ecologista en sus enunciados, pero obviando las palabras de la Presidenta del Instituto Cubano del libro: No tenemos derecho a legar a nuestros hijos paisajes sin árboles que anuncian la lenta asfixia del planeta, y la sugerencia del entonces Ministro de Cultura, no se detiene a reflexionar en cuántos árboles deben morir para recoger sus palabras. En términos editoriales la brevedad no es una de sus características, como lo atestiguan Todo el tiempo de los cedros, La victoria estratégica y La contraofensiva estratégica, ¡Ah!, y con tiradas de cinco ceros.

 

 

Una extraña lectura sobre la corrupción

Siempre que puedo, leo a Fernando Ravsberg, corresponsal de BBC en Cuba. Podré estar de acuerdo con él o no, pero prefiero un abanico de opiniones antes que la monocordia bicolor de Granma. (Donde lo de bicolor no es sólo por el diseño gráfico.)

Su trabajo de la semana pasada me ha dejado un mal sabor. No porque la historia que reseña no sea real, todo lo contrario, casos como ese deberán aumentar si la cruzada anticorrupción sigue adelante. Con economía, Ravsberg retrata a un personaje ladino que aprendió a arrimar la sardina a su brasa mientras coreaba consignas o aplaudía en los actos políticos. Una persona por su edad formada en los valores del “hombre nuevo”.

Con una capacidad camaleónica, la anónima entrevistada –y ahí sentí un cosquilleo en el estómago– olvidando su pasado inmediato, afirma que se sumará a la disidencia y a “los derechos humanos” para recabar visibilidad para su caso.

No necesito imaginar lo que se dice sobre la disidencia y los grupos de Derechos Humanos en los círculos de estudio de los núcleos del Partido, basta con leer la prensa nacional; ya sabemos que es requisito ser mala persona, asalariado de la CIA (o de la SINA, da igual), anexionista, instrumento de conglomerados mediáticos, qué sé yo.

Igual que caló en la anónima entrevistada la idea de que todo corresponsal extranjero está para hablar mal del gobierno; caló la idea de que “una carrera” en la disidencia es el paso natural para cualquier defenestrado en plan de evadir su responsabilidad ante la justicia.

En cuanto a la preocupación por cierta paradoja a la que se hace referencia, dejo a la ética del periodista desentrañar y publicar la verdad sobre cualquier caso, posible o pasado, más allá de declaraciones oficiales o informaciones alternativas. Siempre será ganancia para el país.

 

 

 

Dios, César y el hipotiroidismo

caricatura de Garrincha

No he tenido deseos de escribir, no tengo ganas de moverme.  Trato de estar inactiva y me adormilo escuchando música.  Si me pongo a leer, el libro se me cae al rato.  Estoy hipotiroidea, una condición que conozco pues tengo extirpado el tiroides hace un montón de años, pero ni en lo más álgido del Período Especial me habían faltado la medicina que suple el funcionamiento de esa glándula.  Aunque es un medicamento regulado a través de una tarjeta que debo presentar todos los meses en la farmacia y que se renueva anualmente; desde enero no hay, “no nos ha entrado”, “está en falta”, para decirlo en el lenguaje burocrático tan querido hasta para las inocuas empleadas de la farmacia.

Por esta moridera, los dimes y diretes de la visita papal los he seguido a través de una nube.  Personalmente ni me afecta ni me beneficia; más bien todo lo contrario.  Si el polaco Juan Pablo no logró abrir Cuba al mundo, qué voy a esperar de este Papa tecnócrata y gris en un país como el nuestro, donde el carisma proporciona altos réditos.

Y ya con el fin  de este invierno mentiroso, prácticamente con las maletas papales cerradas para viajar al Caribe, un grupito de disidentes le ha puesto mala la cosa la iglesia –y de paso—al gobierno.  O al revés.  ¿Qué piden? El noticiero que “me informa” no creyó necesario ampliar más allá de la lectura de la declaración del Arzobispado sobre el grupo que se encuentra desde el miércoles en la Iglesia de la Caridad.  La mencionada declaración trasunta disgusto por el uso político de un templo por parte de este grupo.  Algo confundida anda la Iglesia, pues la política no la introdujo en el templo este grupo de personas.  Acto político fue oficiar una misa por la salud de Fidel Castro, quien hasta donde sé, ni es católico, ni siquiera cree en Dios y fue excomulgado hace años.  No se trató de piedad cristiana con humildad y en silencio orando por un alma descarriada.  Cobertura mediática para dejar constancia.  Y para que conste también, a pesar de que considero a la jerarquía de la iglesia cubana tibia y aguachenta, me parece la única institución capaz de evitar una catástrofe social llegado el momento.

Felices los feligreses que se congregarán frente al monumento a Martí para escuchar misa.  Hace muchos años agoté la cuota de asistencia a ese desangelado lugar que es la Plaza.  Veré la ceremonia por televisión.  Si no me quedo dormida.

 

Los guardianes de la libertad

Un amigo me hace llegar el decálogo de las Estrategias de_manipulacion mediática, de Noam Chomsky, y en conjunción ¿astral? me han prestado Los guardianes de la libertad de Chomsky-Herman.  Confieso que lo he leído con la intensidad que necesitaba con  El paraíso en la otra esquina de Vargas Llosa,  una lectura por obligación de un texto que pareciera escrito por obligación.  Pero esto solo es un comentario, no una lectura comparada.

Lamento no haber tenido mayor curiosidad con la aparición de Chomsky en la televisión cubana hace pocos años.  Por más que trato, no logro visualizar a este intelectual libertario en esa trinchera del dogmatismo que es la Mesa Redonda.

Y aunque los postulados de Los guardianes de la libertad son pensados y escritos para los medios masivos y la propaganda en los Estados Unidos, debe ser manual de cabecera de los ideólogos de mi gobierno.  Con la simple sustitución de algunos nombres propios y de grandes corporaciones de los mass media; intercambiando las palabras comunismo y derecha por sus antónimos, encontramos retratado el modus operandi en los medios cubanos, la forma de la desinformación y la censura en el cotidiano informativo por estos lares.

Este mecanismo permite emitir un mensaje con gran efectividad y sin oportunidad de ser refutado o debatido en igualdad de condiciones, pudiéndose llegar hasta la aberración orwelliana de inculcar creencias a través de argumentos aparentemente sólidos y ampliamente difundidos, aunque carentes de fundamento o contradictorios  con la verdad.  El éxito radica en la poca o ninguna posibilidad del receptor de dicho mensaje a acceder a información alternativa.  En el caso de Cuba, esta premisa, aunque maltrecha, sigue en pie; porque se informa el que quiere y la mayoría “no está para eso”, pero los que sí están, pueden informarse más y mejor.  Y hay que añadir: y más rápidamente.

Veo por otra parte que Noam Chomsky es un valorado y respetadísimo miembro de la intelectualidad estadounidense.  De haber sido cubano, no pasaría de ser un académico “tronado” por escribir  Los guardianes de la libertad, un texto dictado sin dudas desde una oscura oficina en Langley.

 

LML en LJC (29)

Resumiré mi opinión sobre los trabajos referidos al transporte en un solo comentario porque  en ambos encuentro el elemento de la corrupción.  Claro que en otros lugares existe corrupción, hasta más agresiva que en nuestro país; la diferencia radica en que se suponía que trabajábamos en un proyecto  en el que la corrupción no tenía cabida pues al ser la propiedad social, a nadie se le ocurriría robarse.  Otra ha sido la realidad.  En uno de los comentarios se hablaba de un yate en el que salían a pescar Fidel y García Márquez, ¿El Pájaro Azul I, el Pájaro Azul II, el Yaguaramas u otro yate que desconozco?  Ese joven chofer del almendrón solo reproduce en su pequeña escala lo que ha visto hacer.  Luchar contra la corrupción, que cuenta con dos poderosos aliados: la doble moral y la falta de transparencia, es como cargar contra molinos.

Aunque fue muy criticado, estoy de acuerdo con Tatu.  La labor del maestro es educar.  La cruzada anti-corrupción no es tarea individual. En Cuba no hay leyes o reglamentos que expliciten los límites para las atribuciones de los funcionarios públicos. De TODOS los funcionarios públicos.  Si no es una lucha vertical, es una batalla perdida.  No se puede jugar con los eslabones más débiles de la cadena e ignorar que en el extremo de la cadena están los responsables.

 

Incultas voraces

–¿Ustedes conocen La carne de René?

– No, yo nací en el 90 y ya no había ni carne rusa.

–¿Tu no querrás decir la carne de res?

–¡Qué “incurtas”! Se trata de una novela, ¡Brutas!

–¡Ay!, ¡Pero a mí me han dicho que la carne de res es riquísima!

Fueron tres muchachas en la cola para tomar helado en Coppelia.  Cortesía de un amigo que captó “el momento”.  Mi amigo no sabe que escribo un blog. Bueno, mi amigo no sabe ni qué es un blog.

LML en LJC (28)

Esto no es en respuesta a un posteo, sino que surge del área de los comentarios. Para mejor comprensión he copiado en cursivas las palabras de Osmany, uno de los administradores  de http://lajovencuba.wordpress.com, un blog elaborado en la Universidad de Matanzas  en el que comento habitualmente.

Estimado Osmany: Fuiste muy atento al responder mi comentario, lo que da pie al intercambio.

Dices que nada te ha demostrado las bondades del unipartidismo bueno pues a mí nada me ha demostrado el pluripartidismo, donde el partido de la oposición hace todo lo posible por torpedear cuanta política impulsa el partido del gobierno aún cuando sean lo mejor para la mayoría. Luego viene el “voto de castigo” se cambia de partido y los pobres siguen pobres y los ricos más ricos ¿te convence eso?

No sé por qué eres tan pesimista. Yo imagino un proceso no bipartidista, transparente, inclusivo. Ciudadanos empoderados, ajenos a presiones, votarán por los mejores en capacidad, proyecto e integridad.  Me interesa un sistema donde personas como tú y como yo no sean vistos como enemigos (no lo somos); un sistema abierto donde la ley sea para todos por igual, en el que los escalones electorales sean por voto directo y secreto.

…no dudes que los mismos que mandaban en Cuba en el 58 mandarán de nuevo 

La inmensa mayoría de los cubanos pertenecen al siglo XXI, no sé tú, pero yo tengo confianza en los jóvenes. ¿Podrías  señalarme un gobierno de partido único que conjugue prosperidad y democracia?

En otras ocasiones te has referido a tu “sotanito” ¿crees que en una Cuba “libre” te tendrán en cuenta?
ahora eres útil por pensar contrario al gobierno pero y después?

Cuba libre no tiene que tenerme en cuenta como individualidad. ¿Crees que no seguiré siendo crítica con los que vengan después? La falta de crítica ha hecho y sigue haciendo mucho daño. Al escribir, puedo equivocarme o acertar, pero no lo hago por encargo.  Pienso seguir con mi blog personal mientras el primo alemán me lo permita.

En tu blog promueves cuanta causa surge en contra de Cuba, Zapata Tamayo por ejemplo, ¿crees que a los futuros amos de Cuba les importa esas personas? ¿Viste lo que sucedió con Reina Luisa?

¿En contra de Cuba, Osmany? ¿Desde cuándo un gobierno es Cuba? Yo quiero una patria sin amo, no creo en el cuento del lobo. Abraza la causa en la que creas, pero no la identifiques con el concepto de nación, que por antonomasia debe ser inclusivo, plural, abierto, “amplio, democrático… en fin, el mar”.

Te refieres al bloqueo como “embargo” eso se contradice con la imagen que quieres dar pues debes saber bien la diferencia entre uno y otro, pero bueno es tu elección. Saludos para ti también

Me refiero al bloqueo como embargo, en primer lugar porque la ley que le da cuerpo se llama Ley de Embargo, y en segundo, porque hablar de bloqueo tiene mayor impacto político, pero no  estamos sometidos a un bloqueo.  Y ojo, que voto con las dos manos por su derogación y me parece lesivo a la soberanía de terceros el carácter extraterritorial de la Helms Burton y la Torricelli.

Espero que podamos mantener este intercambio, más ahora que la paginación permite cargar mejor el blog. Espero por tus comentarios. Un saludo para los demás y en especial para ti y tu recién crecida familia.