Ayer no salí de mi casa. El matutino de Radio Reloj ni siquiera contenía noticias viejas de Libia. El noticiero del mediodía no pude verlo pues no había luz. A las ocho de la noche en el estelar del NTV sólo apareció en los titulares luego del 50 aniversario de la FMC y de la amenaza de ciclón. En síntesis:
.- Confusión en Trípoli.
.- Dudas acerca de la captura de los hijos del dictador.
.- Preocupación por periodistas de la Red Voltaire que han expuesto las masacres de la Alianza Atlántica y se encuentran amenazados de muerte.
.- Un joven besaba la bandera americana.
.- Las tropas rebeldes no eran capaces de dar con el paradero de Gadaffi.
.- La opinión del presidente de Venezuela sobre la situación del país norafricano.
.- Gadaffi había conversado por teléfono con Iliumzhinov, presidente de la FIDE y de la República de Kalmikia.
Hoy por la mañana, Radio Reloj, a quien junto con Granma y el NTV, Gadaffi debería ascender a Generales de su tropa, proclamaba que el payaso distópico convertiría Libia en un volcán contra la invasión extranjera, y denunciaba a los rebeldes escondidos en las casas de los vecinos de Trípoli.
Esto me hace recordar el chiste sobre Granma (dicen que el original corresponde a Pravda) en que si Napoleón hubiera tenido ese periódico, jamás el mundo se hubiera enterado de su derrota en Waterloo.
También me hace recordar algo menos festivo y más reciente: Aquellas declaraciones patrioteras de Saddam Hussein incitando a combatir hasta la muerte a muchos compatriotas para luego ser patéticamente capturado. Vivir para ver.

