Estimados foristas de LJC, estimado Osmany, a propósito de tu desacuerdo con Eduardo del Llano. Trato de entrar semanalmente en el blog, leo los posteos, y muchas veces tengo la impresión de que vivimos en lugares diferentes, de tan distantes que se encuentran nuestros puntos de vista.
Comienzas con una anécdota del papá de un amigo que de habitual crítico del gobierno pasó a ser un satisfecho cuentapropista, ¡qué fácil resolvió sus diferencias!, ¿cómo no lo hizo antes? Para alguien que tiene que pagar una licencia, el salario y las prestaciones de sus empleados, y hacer un tributo anual al fisco (teoría correcta, no tengo dudas), la venta en divisas de productos en gran formato es como ahorrar en el chocolate del loro. Una aclaración, sobre todo para los lectores foráneos: la compraventa de viviendas y autos no está autorizada hasta la implementación de la ley correspondiente, que no se anunció cuándo saldría. El proceso de despidos detenido, para mí, refleja ineptitud del gobierno, primero con el engendro del sobreempleo y luego pretendió enmendarlo con una torpeza mayor. No has visto a nadie quejarse por la papa o por los jabones por la libre, ¿Pero estás seguro de no haber visto A NADIE quejarse por los precios de los productos liberados? Yo no tuve ni que preguntar, el viejito jubilado que vende cigarros al menudeo en la parada de la guagua, protestaba a viva voz, el viejito jubilado que revende los periódicos en la puerta de la panadería, lo mismo, y los bodegueros que venden todos esos productos otrora normados pudieran abrir un libro de quejas para evitarse la catarsis de cada ama de casa que llega con varias necesidades pero con sólo diez pesos.
Estoy de acuerdo contigo en lo nefasto de importar modelos de democracia. Probado está que se nos importó el modelo de democracia de la URSS y Europa del Este, y aunque eres joven, tienes a la vista los resultados de semejante democracia. Los estudiantes en Chile y Puerto Rico, pueden asociarse, disponen de espacios virtuales como este, además de FB o Twitter, pero si los consideran insuficientes o creen que sus reclamos no están siendo atendidos, tienen la posibilidad de irse a la huelga. Era (¿Es?) muy frecuente toparte con frases como: este no es el momento; este no es el contexto; esto es dar armas al enemigo; eso es una decisión tomada; eso es una decisión política. Era una manera subliminal de llevarte a la conclusión de que eras muy torpe o ignorante para comprender las fuerzas ocultas detrás de cualquier acontecimiento de tu preocupación, de alentarte a dejar los problemas en manos más conocedoras y capaces.
Como en nuestra idílica sociedad no son necesarias las acciones independientes de la clase obrera, nuestra prensa nunca reflejó las tensiones de colectivos laborales hartos de ser mal conducidos sin que sus opiniones vertidas en lugares “correctos” tuvieran respuesta, que decidieron convocar una huelga, lo que trajo como respuesta la persuasión, la división y la intimidación.
Quiero hacerte una observación. Debes haber visto el video de lo que sucedió en una escuela de Jagüey Grande. Allí vi policías vestidos como extraterrestres rodeando las instalaciones, ¿Crees que ese costoso dispositivo antimotines fue adquirido a la carrera contra paquistaníes alebrestados?
Durante mucho tiempo me creí amenazada por una inminente agresión norteamericana. No sabes lo manipulada que me sentí cuando supe del pacto entre los soviéticos y los norteamericanos como parte de los acuerdos de la Crisis de Octubre. En mi humilde opinión una invasión militar no ha estado prevista por las administraciones norteamericanas desde hace varias décadas, y la anexión también está completamente desfasada. No creas que me desperté una mañana con una visión, eso fue el resultado de muchas lecturas, de romper con mi pensamiento dogmático. Lo tengo dicho en mi blog: con los norteamericanos quisiera una política como la que practico con mis vecinos: doy los buenos días, pido ayuda si la necesito, doy ayuda si me necesitan, pero cada cual en su casa. Ya está bueno de andar azuzando ese diferendo. Y sería bueno que LJC, un blog dedicado sobre todo a jóvenes, hiciera una investigación y publicara un trabajo sobre el origen de la Ley de Embargo, de la que tanto se habla, pero de cuya génesis tan poco se conoce. Disculpa Osmani la extensión, pero a diferencia de otros comentaristas que opinan varias veces, mi comentario es uno y semanal.