Tuve la oportunidad de conocer personalmente a Raudel de Eskuadrón Patriota en aquel histórico concierto con Los Aldeanos y otros importantes artistas de la escena hip hop en el cine Acapulco. La fuerza de Raudel emana de su dulzura, sus textos son uppercuts a la conciencia ciudadana. Me transmite una energía extraordinaria cuando me dedica una gran sonrisa y pide bendiciones por esta descreída. Luego de tiempo sin vernos, nos encontramos el sábado en Estado de Sats, donde ofreció un mini avance del disco que acaba de grabar. Uno de esos textos, desencadenó en mí una emoción tan fuerte que de sólo recordarlo me hace escribir a través de las lágrimas. Un texto dedicado a su madre que vive en el sobresalto. Porque su hijo es negro, porque su hijo es contestatario, porque su hijo vive en una pequeña ciudad que es su infierno local, porque su hijo hace rap. Todo mezclado. Es muy difícil quedar ajeno después de escuchar a este hombre visceralmente sincero. Casi todos allí lo conocían, al menos por su video Decadencia que pasa de mano en mano hace casi tres años ya, no era yo la única emocionada como luego pude ver. Fue hermoso oírle contar con sencillez, mientras trataban de arreglar el audio que nunca se arregló, cómo fue su andadura hasta ser el que es hoy.
Si no viviéramos en un país donde mucha gente tiene miedo, un texto como Madre no tendría razón de ser. Las preocupaciones de una madre serían otras. Siempre las madres en cualquier parte tendremos razones para andar preocupadas. Pero que no sea por tener un hijo rapero. Por tener un hijo negro. Por tener un hijo contestatario.
Un mensaje al modo de Raudel, hoy que el Papa oficiará bajo el Martí tutelar: que nadie nos enemiste, que nadie nos compulse a un resentimiento fratricida. Bendiciones, hermanos; Bendiciones.
