La guerra de los mundos

guerra-mundos

Libre empresa es un término que no se menciona en el nuevo proceso de “actualización del modelo”, pero a “los factores” solo hay que darles un filito para construir su socialismo propio ya que el frankenstein de socialismo que según dicen se está construyendo en Cuba, parece demorar. Hay algunos recién empresarios que van en serio.

El cine en tercera dimensión ha aparecido, con unos precios que pareciera que no van a encontrar clientela, pero sí; una ciudad de dos millones de habitantes tiene varios cientos de felices ciudadanos que no necesitan contabilizar gastos a fin de mes.

Preguntando por la dirección de un amigo, me indicaron una puerta al fondo de una agradable terraza acondicionada como bar de tapas. Traspasar aquella puerta fue como entrar en un mundo paralelo. El local está montado con las mejores condiciones, incluso en un detalle “pacotillero”, el menú y la cuenta los presentan en iPad. Total, el iPad al llegar a la caja tiene que ser transcrito porque la tecnología no llega hasta ahí, pero el efecto sobre el cliente es demoledor.

Una popular cafetería hizo pegatinas para los automóviles; el que volviera con la pegatina en el parabrisas, recibía un descuento. Dichas pegatinas según me han dicho se mandaron a retirar pues no permiten publicidad para establecimientos particulares. Por decisión propia o con el conocimiento de lo que le había pasado a los de la cafetería, algún avispado se hizo de un altoparlante y hace publicidad desde un almendrón impecable, ¿de qué?, de exhibiciones de cine en 3D con matinée en tarifa reducida para el cine infantil. Así que a los del iPad les ha salido competencia.

El invento, “la lucha”, la iniciativa hasta ahora proscrita. Ese es el verdadero mundo paralelo.

 

Del …ajo

Una sola intervención fue aplaudida en el último jueves de la revista Temas. Correspondió al joven ingeniero Carlos Fernández-Aballí Altamirano, profesor de la CUJAE. Este joven expuso su experiencia –más bien su mala experiencia– como “cuentapropista” en la elaboración de ajo deshidratado. Esto en un primer momento me hizo sonreír, pero luego de su exposición, me acerqué a Carlos. Locuaz  y apasionado, enseguida se nota que es una inteligencia creativa. Opina que las modernas tecnologías muchas veces se pretenden implementar en el subdesarrollo como si existieran las condiciones ideales del Primer Mundo. Hacerlas potables para un entorno como el nuestro parece ser su inspiración.

Fernández-Aballí tiene 28 años y obtuvo su doctorado en Bristol, Inglaterra. Todavía como estudiante ganó dos premios internacionales, y un tercero, ya en Cuba, le facilitó financiación de la Agencia Española de Cooperación Iberoamericana para la construcción de 100 viviendas utilizando cáscara de arroz entre los materiales. No soy capaz de repetir la explicación técnica de las ventajas de la cáscara de arroz, pero fue convincente. Ese proyecto fracasó pues las autoridades del municipio donde se edificarían las viviendas nunca respondieron la propuesta. Sin embargo este muchacho no es de los que se amilana. Hizo el estudio de factibilidad, sobre todo teniendo en cuenta lo que cuesta la importación de polvo de ajo para uso culinario, y con otros dos amigos, le “metieron mano” a la producción de ajo deshidratado, granulado o en polvo.

La producción ha sido un éxito. El producto cumple los requisitos higiénicos y de calidad, pero cuando le pregunté dónde se comercializa, Carlos me sorprendió con que no han podido ponerlo a la venta en los agromercados, a pesar de que el precio es asequible y la presentación atractiva, porque –no existe la plaza radicada para esa venta—. Ya en ese momento, un maletín que había llevado lleno de muestras para regalar, estaba vacío.

Mientras haya personas como estas, no habrá nada perdido. Recuerden ese nombre.

 

Temas por cuenta propia

Jueves de Temas en el Centro cultural Fresa y Chocolate

¡Soy tan vaga para salir! Pero no me arrepiento de haber ido ayer a la cita de los últimos jueves de cada mes  de la revista Temas.  El tema era el trabajo por cuenta propia.  Mucho público, incluso 24 estudiantes de Comunicación de una universidad del sur de California.  Amplié mis horizontes de ama de casa.  Me enteré de que los artistas y los pastores  religiosos también son “cuentapropistas”, que los trabajadores de esta categoría pronto se convertirán en el 20% de la fuerza laboral.  También supe de un muestreo con 600 trabajadores por cuenta propia, que demostró que éstos ganan como promedio seis veces más que en su antiguo empleo estatal (¿el concepto de “explotación del hombre por el hombre” caerá en desuso?). Hubo quien salió en defensa de los denostados carretilleros, que han sido cogidos pal trajín, como si fueran los responsables de la poca variedad y el alto precio de los vegetales.  Aunque en la mesa alguno todavía empleaba un lenguaje arcaico (sobre todo el único “cuentapropista” del panel), en general se habló del impacto positivo de este sector emergente en la recuperación del valor del trabajo y de la necesidad de cambiar la mentalidad social que ve esta forma de trabajo como reprobable –leve olvido señalar que es una reacción natural a medio siglo de estigma a la iniciativa privada y al enriquecimiento personal por parte del gobierno–.

La mejor parte vino con los comentarios. Se abogó por un marco regulatorio claro y por  estadísticas públicas acerca de este nuevo renglón laboral; se habló de las cooperativas en el trasporte, (los más viejos recordarán la COA). El escritor Yoss planteó un problema teórico: Si todo poder económico genera poder político, ¿el estado se resigna a la posibilidad de perder su poder? Luego abordó un tema que atañe a lo legal: Sería mejor prohibir puntualmente lo que NO se puede, en vez de aprobar lo que sí.   El compañero cuentapropista del panel dejó claro que, en contra de lo que nos enseñaron los manuales de economía política, los cambios económicos no traerán cambios políticos, y el Partido seguirá único y exclusivo al mando.  El moderador del panel bromeó con la ciencia ficción, género literario favorito de Yoss, pero él también debe haber recordado, como casi todos los que hemos estudiado en Cuba, el tema de los cambios, una pregunta de examen.

Alguien sugirió que se revisara en la guía telefónica de 1960, los clasificados de productos de factura nacional que hoy se importan por la supresión del trabajo privado. Se instó a los académicos  a definir cuáles son los medios fundamentales de producción, por el aquello de que según las leyes, deben estar en manos del Estado.

Los jóvenes, como siempre, con luz larga.  Uno habló sobre eliminar el miedo sobre la realidad de los cambios, otro preguntó si se podrá importar y exportar, si podrán usarse servicios estatales como SEPSA, si las tarjetas de crédito funcionarán. Otro más recordó que el papel del sindicato es defender al trabajador, no informarle las malas noticias  a través de un órgano de prensa del Partido.  Otro joven profesor universitario expuso su experiencia como cuentapropista y abogó porque las medidas se regularicen antes de implementarse y no a la inversa.

Salí de allí con el ánimo mejorado.  No somos ni brutos, ni vagos. Lo que falta es libertad.

 

Ingeniería e ingenio

foto tomada del sitio de internet

 

Las presas son buenas para la contención mientras mantienen íntegra la cortina. Cuando algún fragmento se cuartea, primero de forma imperceptible, luego inconteniblemente, el agua escapa y se extiende libre. Así ha pasado con la iniciativa privada cubana, vean como ejemplo al portal Cubisima.com, que ha abierto un local en la esquina de San Lázaro y Basarrate, Vedado, La Habana donde pueden publicarse clasificados o buscar anuncios de permutas, ventas, alquileres y ofertas varias.

 

Allí, por un precio razonable en moneda nacional, se puede insertar un anuncio en la página de Cubísima sin necesidad de acceso a internet, y puede, también por un precio módico, llevarse un impreso con los clasificados de su interés. Algunos recordarán Opina, un tabloide mensual que podría haberse seguido haciendo con el aporte de los anuncios.

 

Infanta y Basarrate. No hay pérdida. Es la casa amarilla y verde a 100 metros de la Universidad de la Habana.

 

 

 

LML en LJC (12)

Estimados foristas de LJC, estimado Osmany, a propósito de tu desacuerdo con Eduardo del Llano. Trato de entrar semanalmente en el blog, leo los posteos, y muchas veces tengo la impresión de que vivimos en lugares diferentes, de tan distantes que se encuentran nuestros puntos de vista.

Comienzas con una anécdota del papá de un amigo que de habitual crítico del gobierno pasó a ser un satisfecho cuentapropista, ¡qué fácil resolvió sus diferencias!, ¿cómo no lo hizo antes? Para alguien que tiene que pagar una licencia, el salario y las prestaciones de sus empleados, y hacer un tributo anual al fisco (teoría correcta, no tengo dudas), la venta en divisas de productos en gran formato es como ahorrar en el chocolate del loro. Una aclaración, sobre todo para los lectores foráneos: la compraventa de viviendas y autos no está autorizada hasta la implementación de la ley correspondiente, que no se anunció cuándo saldría. El proceso de despidos detenido, para mí, refleja ineptitud del gobierno, primero con el engendro del sobreempleo y luego pretendió enmendarlo con una torpeza mayor. No has visto a nadie quejarse por la papa o por los jabones por la libre, ¿Pero estás seguro de no haber visto A NADIE quejarse por los precios de los productos liberados? Yo no tuve ni que preguntar, el viejito jubilado que vende cigarros al menudeo en la parada de la guagua, protestaba a viva voz, el viejito jubilado que revende los periódicos en la puerta de la panadería, lo mismo, y los bodegueros que venden todos esos productos otrora normados pudieran abrir un libro de quejas para evitarse la catarsis de cada ama de casa que llega con varias necesidades pero con sólo diez pesos.

Estoy de acuerdo contigo en lo nefasto de importar modelos de democracia. Probado está que se nos importó el modelo de democracia de la URSS y Europa del Este, y aunque eres joven, tienes a la vista los resultados de semejante democracia. Los estudiantes en Chile y Puerto Rico, pueden asociarse, disponen de espacios virtuales como este, además de FB o Twitter, pero si los consideran insuficientes o creen que sus reclamos no están siendo atendidos, tienen la posibilidad de irse a la huelga. Era (¿Es?) muy frecuente toparte con frases como: este no es el momento; este no es el contexto; esto es dar armas al enemigo; eso es una decisión tomada; eso es una decisión política. Era una manera subliminal de llevarte a la conclusión de que eras muy torpe o ignorante para comprender las fuerzas ocultas detrás de cualquier acontecimiento de tu preocupación, de alentarte a dejar los problemas en manos más conocedoras y capaces.

Como en nuestra idílica sociedad no son necesarias las acciones independientes de la clase obrera, nuestra prensa nunca reflejó las tensiones de colectivos laborales hartos de ser mal conducidos sin que sus opiniones vertidas en lugares “correctos” tuvieran respuesta, que decidieron convocar una huelga, lo que trajo como respuesta la persuasión, la división y la intimidación.

Quiero hacerte una observación. Debes haber visto el video de lo que sucedió en una escuela de Jagüey Grande. Allí vi policías vestidos como extraterrestres rodeando las instalaciones, ¿Crees que ese costoso dispositivo antimotines fue adquirido a la carrera contra paquistaníes alebrestados?

Durante mucho tiempo me creí amenazada por una inminente agresión norteamericana. No sabes lo manipulada que me sentí cuando supe del pacto entre los soviéticos y los norteamericanos como parte de los acuerdos de la Crisis de Octubre. En mi humilde opinión una invasión militar no ha estado prevista por las administraciones norteamericanas desde hace varias décadas, y la anexión también está completamente desfasada. No creas que me desperté una mañana con una visión, eso fue el resultado de muchas lecturas, de romper con mi pensamiento dogmático. Lo tengo dicho en mi blog: con los norteamericanos quisiera una política como la que practico con mis vecinos: doy los buenos días, pido ayuda si la necesito, doy ayuda si me necesitan, pero cada cual en su casa. Ya está bueno de andar azuzando ese diferendo. Y sería bueno que LJC, un blog dedicado sobre todo a jóvenes, hiciera una investigación y publicara un trabajo sobre el origen de la Ley de Embargo, de la que tanto se habla, pero de cuya génesis tan poco se conoce. Disculpa Osmani la extensión, pero a diferencia de otros comentaristas que opinan varias veces, mi comentario es uno y semanal.