La soledad del corredor de fondo

Por estar las palabras respeto y reconciliación tan en boga, por haberse mencionado tanto desde el anuncio del restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos, pero sobre todo esta semana recién concluida con la visita del Papa y con los acuerdos para el fin de la guerra en Colombia, quiero compartir con los lectores la historia de mi vecino Oscar Casanellas, investigador agregado en el Instituto de Oncología y Radiobiología (INOR), conocido por todos como el Hospital Oncológico.
Desde su graduación como biólogo en 2004, Oscar pasó a la plantilla del INOR como investigador en biología molecular. Entre 2009 a 2011 obtuvo una beca en el Instituto Suizo de Bio-informática, estudios que le convirtieron en especialista del uso de las tecnologías informáticas en el campo de las investigaciones inmunológicas relacionadas con el cáncer.
Entre 2011 y hasta la fecha, Casanellas además ha impartido clases prácticas y conferencias en el centro y en la Facultad de Biología de la Universidad de la Habana y ha sido secretario ejecutivo del Fórum de Ciencia y Técnica entre 2011 y 2013.
Con toda esta información se habrán hecho una idea de que la competencia de este joven profesional queda fuera de dudas; las dificultades en su centro de trabajo comenzaron en diciembre del 2013 a raíz de que un amigo suyo, el matemático Ciro Díaz Penedo, regresaba en unas breves vacaciones navideñas de sus estudios de doctorado en Brasil y Oscar le organizaría una fiesta. Ciro además de dedicarse a los números, pertenece a la banda punk Porno para Ricardo. Con esta información y alguna otra igualmente terrible debe haber visitado “el oficial que atiende” el Oncológico al Subdirector de investigaciones, Doctor Lorenzo Anasagasti Angulo.
El Subdirector Anasagasti cumplió con la orientación de cerrar el cerco alrededor del descarriado Oscar; de nada sirvieron los argumentos de este último que jamás ha llevado sus opiniones políticas a su centro de trabajo, ni siquiera ha cometido el pecado de utilizar para asuntos personales su cuenta de correo electrónico del servidor de Salud Pública (Infomed).
El celo de su jefe ha llegado a limitar el acceso de Casanellas a los laboratorios, lo ha excluido de cualquier proyecto con el Polo Científico, así como también le ha vetado para impartir docencia en el INOR o asesorar tesis. Un curso de Bio-Informática ya con el visto bueno del Director General del INOR, fue revocado por Anasagasti con el pretexto de que debía hacerse en la Facultad de Biología. Eso sí, con amenazas veladas o explícitas “disuadió” a los trabajadores del INOR para abstenerse de participar en dicho curso.
Con esto de las amenazas, el Subdirector Anasagasti ha logrado enrarecer el ambiente de trabajo, pues pretende prohibir las relaciones entre otros trabajadores y Casanellas; la presión ha sido muy fuerte alrededor de sus más allegados quienes se debaten entre conservar el puesto o conservar la amistad, y algunos no han resistido y han solicitado la baja del centro.
Oscar Casanellas ha ido con su caso al Sindicato, a la Dirección del Centro, y sucesivamente ha escrito al Ministro de Salud Pública, al Jefe del departamento correspondiente en el Comité Central y hasta al propio General Presidente, sin que haya obtenido de ninguna de esas instancias una respuesta. Al tratar de establecer una denuncia en la Policía para llevar el caso por la vía legal, la respuesta en la carpeta de la Unidad de la PNR fue que se dirigiera al Jefe de Sector de la Policía de su área de residencia pues se trataba de una rencilla personal. Bien sabe Casanellas que nada personal se esconde detrás del acoso de que es objeto en su trabajo, pues hasta la visita de la Seguridad del Estado, las relaciones con Anasagasti eran cordiales.
En esta especie de limbo laboral han transcurrido poco más de dieciocho meses. No quieren botarlo pues no existen elementos que avalen un mal desempeño profesional; pretenden asfixiarlo y que él mismo se dé por vencido y solicite la baja.
El propio Casanellas me ofrece la clave: –…pero me conocen mal, porque yo durante años me he preparado y he corrido un montón de carreras de fondo y si algo tengo entrenado, es la resistencia…

Categorías: Sociedad | Etiquetas: , , | 3 comentarios

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3 pensamientos en “La soledad del corredor de fondo

  1. Maria

    Despues oigan al regimen decir que existe “robo de cerebro”. Cuando le hacen la vida un yogurt a jovenes talentosos y la envidia le roe los huesos a funcionarios mediocres y envidiosos. Vale la pena esa resistencia??? La vida es una sola y es justo que Oscar desarrolle todo su potencial como cientifico ahora que es joven.

  2. Así mismo me paso a mi. Las gestiones y cartas no funcionan. Lomvan a acosar hasta poder botarlo o que el renuncie. Le aconsejó que, con esa buena formación que tiene, que se vaya buscando una oportunidad en el extranjero y vaya del país. Yo lo hice y fue la mejor decisión de mi vida.

  3. masabi

    Es inaudito que esto suceda a estas Alturas del juego. La impotencia y lo facil es aconsejarle que deje eso y ponga pies en una Carrera de corta distancia lo cual puede que el ni este contemplando. Que se olvide de las cartas que ha mandado y a Anasagasti, que tiene de vasco menos aun. Escribale al New York Times, a Le Monde o hasta el mismo Obama o al Papa de moda, denuncielo fuera de las fronteras y alambradas de puas. Le deseo suerte, se la merece, como tantos otros. Y Ud Regina la mejor.

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