Memoria del porvenir

Alcides no fue un censurado (aunque sin dudas lo hubiera sido), pero hace un cuarto de siglo por voluntad propia se inxilió de la vida cultural cubana. Como parte de ese inxilio, no se dejó seducir por el premio nacional de literatura hace como quince años. Se sentia premiado al saber que su libro Agradecido como un perro se cambiara por cigarros en el Combinado del Este a fines de los ochenta; que viajara en una bolsa de nailon con los escasos bienes de un balsero, o que preguntando por el barrio; llegaran muchachos desde cualquier parte del pais que lo descubrieron en una librería de segunda mano. Sus libros hoy son de coleccionista, un escritor desconocido por los más jóvenes e inédito luego de 1990, de no ser porque el editor sevillano Abelardo Linares tocó un día la puerta de casa y luego aparecieron otros en Logroño, y por la insistencia del inolvidable Albertico Rodríguez Tosca, en Colombia.

Alcides fue incapaz de moverse de casa para conocer a una celebridad. En cambio, muchos recordaran al anfitrión extraordinario, lo mismo amigos que recién llegados.
Vivió como un poeta, siempre quiso ver poesía en los actos cotidianos. Algunos versos lo salvan para la posteridad. Ahuyentada la poesía, se dedicó a terminar enormes borradores de novelas que quedaron en proyecto por la prisa de vivir y que ahora me quedan llenas de notas para un trabajo enorme por delante.
Muchas gracias a todos los que me han hecho llegar su admiración y pesar.
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Del lider al dirigente, del dirigente al funcionario

A pesar de los discursos de ayer, la transición inevitablemente trae cambios. El apoyo manifiesto que el presidente saliente hiciera del recién designado, será para convencer a la población, pero sobre todo a la cúpula del poder –donde votar unánimemente no significa que piensen igual– de que Diaz-Canel es un “digno sucesor”.
El nuevo presidente asume con el respaldo de Raúl Castro, pero la avanzada edad de los llamados “dirigentes históricos” hace muy volátil ese apoyo, y Diaz-Canel deberá crear alianzas propias mas allá de las heredadas, para gobernar un país lleno de dificultades.
A pesar de los discursos de ayer, y a pesar de Diaz-Canel, de Raúl Castro y de los restantes 603 Diputados, la economía deberá ponerse delante del carro ideológico ahora que del líder solo quedan cenizas. Y ya que se proclaman tan irreversiblemente socialistas, estudien, revisen y analicen que escribió Karl Marx sobre el tema. Y si les resulta tedioso y antiguo, vayan a la cola: de un agro, de la farmacia de un ómnibus, –a cualquiera, que abundan–; y presten atención.

Internet desde la orilla

(texto publicado en el boletín de Internet Freedom Festival 2018)

La telefonía móvil tenía uso comercial en el mundo desde 1995 aproximadamente, pero los cubanos pudimos tener una línea propia de celular a partir de 2009. El acceso a internet a través de tarjetas prepagadas y en lugares públicos data de 2015. En Cuba, 2017 será recordado por la introducción de la tecnología 3G y por el acceso por primera vez a internet desde la vivienda para contados usuarios vía ADSL-teléfono fijo. La única empresa de telecomunicaciones que opera en el país anuncia un crecimiento, pero viene lastrado por el alto precio del servicio, por la censura de páginas críticas al Gobierno, y por la autocensura, al tener el usuario la sospecha de que toda la navegación es trazable.

Conocí internet en 2009 durante un viaje a España, y el flechazo fue inmediato. Al regresar a Cuba decido abrir un blog, para lo cual pido ayuda a mi vecina, la bloguera Yoani Sánchez. Estuve meses posteando a ciegas gracias a amistades que colgaban los contenidos. Mi primera vez en internet desde Cuba, malgasté una tarjeta prepagada que me regalaran para una hora de conexión desde un hotel, pues mi nerviosismo y torpeza eran tales que olvidé la contraseña y pasé una hora de onanismo virtual releyendo los posteos, descubriendo los comentarios… y nada más.

Tenía que aprender a remar en aquellas aguas, como se dice, tenía que “empoderarme” para no ser solo una usuaria que consulta correos y se abre una página en Facebook. Estudiar me vino muy bien porque alienta la ilusión de alejarme del Alzheimer y estoy a mano con mi hijo (debo decir que fui una mamá tardía) si conversamos de aplicaciones y programas. Y junto con esa familiaridad que he establecido con internet, fue creciendo la conciencia de que es una herramienta demasiado poderosa para dejarla en manos de los gobiernos y/o de las empresas. Como cubana, siento que nos han escamoteado la entrada al siglo XXI, y que esa brecha digital es difícilmente curable y es más grave aun en una población sin analfabetos y con alta tasa de educación media y superior, y además, envejecida.

No debe culparse de nuestro retraso tecnológico solo al Bloqueo-Embargo (según de dónde se mire) y al largo diferendo de los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos aunque también tienen su parte. Más allá de las limitaciones materiales que esto supone, existe una voluntad política doméstica de mantenernos aislados y desinformados. José Martí, nuestro más alto pensador, expresó con sencillez: “no creas, lee”, pero los cubanos no elegimos qué leer, y las cucharadas de información que recibimos siempre vienen aderezadas por el punto de vista gubernamental. Aquel día que olvidé mi contraseña, decidí no solo aprender a remar, sino ayudar a remar a los que miran desde la orilla.

Ojo: Datos

Durante el Forum Mundial de Gobernanza de Internet celebrado a fines de diciembre de 2017 en Ginebra, se dio la curiosidad de que la palabra más mencionada en los diferentes foros, fue la palabra data.

El término Big Data ha ido calando cada vez con más fuerza entre las múltiples partes interesadas en la Gobernanza de Internet. Desde que en 2006 el matemático inglés Clive Dumby lanzara la frase que se asocia con el boom de los datos: “Data is the new oil”, ese nuevo petróleo a diferencia del orgánico, no ha hecho más que crecer de manera exponencial, y es un recurso “renovable”.

Imposible de dar forma sin complejos programas y potentes procesadores, para que esa cantidad enorme de información sea aprovechable; para hacer realmente valiosos esos datos, debe cumplirse lo que se conoce como la regla de las 4V: Volumen, Velocidad, Variedad, Veracidad, que se explican por sí solas.

Según la idea más difundida, se trata de los datos que generan las redes sociales en su conjunto; sin embargo estos datos representan una pequeña cantidad del volumen global –pero– son los datos que permiten elaborar perfiles, y que pueden terminar violentando el derecho a la privacidad como ya se ha demostrado.

Algo tan difundido y cotidiano como el teléfono móvil, aún con los datos apagados, es una fuente emisora y mediante la triangulación de las antenas, constantemente lo pueden mantener geográficamente ubicado. Una conferencia TED ofrece una interesante perspectiva al respecto.

Casos como el de Dumby que se hiciera millonario creando fidelización a una marca por el manejo experto de Big Data para conocer gustos y tendencias, han motivado a muchos a crear sus propios emprendimientos con el análisis de datos.

Para otros, el estudio de esta información puede predecir sequías y evitar hambrunas; puede mejorar la vida del ciudadano optimizando la gestión administrativa en lo que se conoce como Open Goverment, o puede ser decisivo en el diagnóstico clínico. Esta es, digamos, la zona amable del Big Data, porque en su vertiente más oscura, en manos de compañías y/o gobiernos inescrupulosos, ¿Qué no podrán deducir de la vida privada de los individuos?

En muchos países se han abierto esas bases de datos para incentivar el emprendimiento y la innovación y como muestra de transparencia. Pero como en Cuba no podemos esperar esa apertura por parte de un gobierno secretista por excelencia, el cuidado de los datos es una responsabilidad individual. Qué compartimos en las redes sociales, qué hablamos por teléfono, el contenido de nuestra correspondencia tanto tradicional como electrónica.

Y si queremos mayor privacidad, dejemos el celular en casa.

Un sitio, muchas voces (o cómo se siguió el ciclón desde las redes sociales)

Es época de noticias falsas y Líber Barrueta, un cubano-sueco afincado en Miami tiene un sitio web de estas fake news donde de forma sarcástica se refiere al modo en que la prensa aborda las noticias. Pero ni la construcción de un sistema subterráneo de transporte en La Habana, ni Tony Castro hablando de los uniformes del equipo de béisbol, ni siquiera las nuevas regulaciones aduanales que mucha tinta hicieran correr, le han generado tanto tráfico a Líber como el que ha tenido en su cuenta personal en las redes sociales entre los días 9 y 10 de set.

Son días que los cubanos no olvidaremos fácilmente. Irma se encargaría de recordarnos de lo que es capaz un poderoso huracán. Líber, quien tiene un gran número de amigos en Facebook, donde elabora y comparte videos motivacionales, comenzó a compartir en su muro las informaciones sobre el fenómeno meteorológico. Pero eran informaciones siempre atrasadas, ya que esperaba a que la televisión o la radio dieran algún parte. Un amigo residente en otro estado le llama al ver sus actualizaciones y le recomienda la app Windy.com, que permite seguir los eventos meteorológicos en tiempo real. Líber la instaló en su computadora además de en el teléfono cuando vio la información tan completa que dicha aplicación ofrece, y comenzó a estudiársela, pues sus conocimientos sobre meteorología son los de cualquier cubano que ha visto al Doctor José Rubiera por la televisión. La necesidad lo hizo comprender gráficos, velocidades de traslación, modelos de trayectoria, interpretar los hectopascal para en cinco minutos hacer un curso intensivo y autogestionado de meteorología.

Cuando Irma comienza su azote sobre el territorio de Cuba, Líber transmite ininterrumpidamente durante cuatro horas apoyado en Windy y en los boletines especializados. Y se produce una reacción que da la medida del poder de las redes sociales: desde diferentes partes del mundo, cubanos y extranjeros comienzan a interactuar en el muro de Líber, ya fuera para hacerle preguntas puntuales sobre el fenómeno, para indagar sobre lugares y personas bajo la amenaza del huracán o para compartir imágenes de las zonas afectadas. Desde puntos tan disímiles como Escocia, Rusia, Angola, desde la propia Cuba, llegaron hasta el muro de Líber para construir de esta manera informal pero pormenorizada, los avatares del evento.

Luego de un receso, transmitió por cuatro horas más, un descanso para dormir, y otras dos hasta quedarse sin electricidad y sin conexión a internet. Quizá no tuvo demasiados “deditos” (likes), pues el momento no era para eso, pero recibió más de 50 000 visitas, los comentarios pasaron de 1000 y dejó de contar en 300 los mensajes privados. Las nuevas solicitudes de amistad llegadas tras esta experiencia sobrepasan la capacidad de Facebook para una cuenta personal.

Todavía sin salir del susto por el paso del ciclón y del asombro por la acogida de sus reportes, este Licenciado en Educación en la especialidad de Filosofía e Historia, me confiesa que nunca había sentido interés especial por la meteorología, solo el hecho de vivir en una zona marcada por los ciclones tropicales, pero luego de la extraordinaria experiencia vivida con Irma, lo que comenzó siendo un afán de mantener informados a sus amigos en todas las latitudes, con una información fresca, real y continuamente actualizada durante 10 horas, se ha convertido en una motivación por conocer más acerca de esta materia. Líber es consciente de que muchos de los que visitaron su muro no tenían la posibilidad o la habilidad para recibir información en tiempo real de Miami y mucho menos de Cuba.

Líber Barrueta afirma que sin la ayuda de su novia Katya Moreira y sin el apoyo de la familia de ella le hubiera sido imposible reportar, comentar, conectar, contestar, todo al mismo tiempo en un ritmo frenético. La suegra, quien al principio no entendía lo que hacía, se convirtió en una colaboradora más. No importa que en la familia creyeran que al no ser un especialista no sería capaz de hacerlo bien. –Las personas están acostumbradas– dice, –y esta es una idea muy difundida, que sólo es válido lo que la prensa tradicional publica, y así ocurre en muchos países. Poco a poco van entendiendo que se le debe dar un voto de confianza al ciudadano.–

Medición de la censura de Internet en Cuba

En mayo pasado miembros del Observatorio abierto del proyecto de interferencias de red (Ooni) viajó a Cuba y realizó una serie de pruebas de medición de la red a través de ocho puntos de conexión en La Habana, Santa Clara y Santiago de Cuba, con el objetivo de medir la censura en Internet.

Como parte de ese estudio, fueron capaces de confirmar el bloqueo de 41 sitios web. Muchos de estos sitios incluyen agencias de noticias y blogs, así como sitios a favor de la democracia y de los derechos humanos. Muchos de los sitios bloqueados, directa o indirectamente, expresan críticas hacia el gobierno cubano. Sin embargo, se encontraron desbloqueados otros sitios que también expresan críticas.

Proxys web, como Anonymous, estaban bloqueados, lo que limita la capacidad de los cubanos para eludir la censura. La red Tor, era accesible, probablemente porque Cuba tiene relativamente pocos usuarios de Tor.1

Se encontró la tecnología de inspección profunda de paquetes (DPI)2 . A través de mediciones de latencia, hemos sido capaces de confirmar que el servidor de bloqueo se encuentra muy probablemente en La Habana (y, a ciencia cierta en Cuba). Sólo se encontró la versión HTTP de los sitios a ser bloqueados, lo que podría permitir a los usuarios eludir la censura simplemente accediendo a ellos a través de HTTPS. La mayoría de los sitios bloqueados, sin embargo, no son compatibles con HTTPS.

Skype estaba bloqueado. Mediante el examen de las trazas de paquetes, hemos sido capaces de determinar que el middlebox DPI bloquea Skype por medio de inyección RST. Otras herramientas de comunicación populares, como WhatsApp y Facebook Messenger, eran accesibles.

También se encontró que el proveedor chino Huawei está apoyando la infraestructura de Internet de Cuba. La cabecera del servidor de sitios bloqueados, por ejemplo, señaló a Huawei equipent. Aún no está claro, aunque sí aplican de hecho la censura de Internet en el país.

Por último, se descubrió por casualidad que Google está bloqueando Google App Engine de Cuba (al intentar ejecutar END).

En general, la censura en Internet no parece ser particularmente sofisticada en Cuba. El alto costo de la Internet y la limitada disponibilidad de puntos de acceso WiFi públicos de todo el país siguen siendo los principales obstáculos para el acceso a Internet. Pero a medida que evoluciona el paisaje internet de Cuba, evolucionarán las técnicas y prácticas alrededor de la censura en Internet. Por lo tanto, creemos que es importante continuar la medición de las redes con ooniprobe en Cuba y otras partes del mundo.

Gracias por leer nuestro último informe – encantados de responder a cualquier pregunta.

~ El equipo Ooni.

Usted puede leer el informe aquí: https://ooni.torproject.org/post/cuba-internet-censorship-2017/

https://twitter.com/OpenObservatory/status/902229490495053824

1 Y también por la ralentización que supone el uso de Tor